Las empresas de transporte y los autónomos que operan con furgonetas en rutas internacionales deberán adaptarse a una importante novedad normativa. A partir del 1 de julio de 2026, determinados vehículos ligeros destinados al transporte de mercancías estarán obligados a instalar y utilizar tacógrafo, una exigencia que hasta ahora afectaba principalmente a los vehículos pesados.





