Acabamos de presentar un estudio realizado entre Fundación CEA y Asitur, a raíz de la encuesta realizada a 1.046 conductores sobre antigüedad de sus vehículos, mantenimiento, sistemas de seguridad, accidentes y predisposición a renovar su automóvil.
Hemos partido de datos de la DGT que reflejan, preocupantemente, que la antigüedad media del parque de vehículos en 2025 se situó en torno a los 14,6 años en España, mientras que, aproximadamente, 29 millones de los más de 37 millones de vehículos censados, un 78 %, tenían más de nueve años.

El 44,97 % de los vehículos declarados tiene más de diez años, mientras que el 28,45 % supera los veinte años. No obstante, debe quedar claro que antigüedad no es sinónimo automático de inseguridad. El estado del vehículo depende también del mantenimiento, kilometraje, conservación y equipamiento de seguridad.
La antigüedad parece influir más en las consecuencias que en las causas de los siniestros viales. El estudio presentado apunta a que la antigüedad está más relacionada con la gravedad de las consecuencias de un accidente, que con su propia producción.
Solo el 9,80 % de quienes sufrieron un accidente considera que la edad del vehículo influyó de manera importante o decisiva en la causa del mismo. Sin embargo, el 35 % cree que incrementó la gravedad de sus consecuencias y un 26 % piensa que disponer de sistemas de seguridad más modernos podría haber evitado el siniestro.
Según datos de 2024 de la DGT incluidos en el estudio, la antigüedad media de los turismos en los que viajaban personas fallecidas fue 1,8 años superior en vías interurbanas y 3,4 años superior en vías urbanas respecto al conjunto de turismos implicados en siniestros mortales.

Desafortunadamente, el precio sigue pesando mucho más que la seguridad al comprar un coche. La principal barrera para renovar el parque continúa siendo el coste económico. El 52,37 % de los participantes señala el precio como principal criterio de compra, frente a un 12,72 % que sitúa la seguridad como criterio principal. Además, el 75,50 % no tiene previsto cambiar de vehículo durante los próximos 24 meses y apenas el 8 % señala la mejora de la seguridad como motivo para sustituir anticipadamente su vehículo.
Desde CEA y Fundación CEA solicitamos a las diferentes administraciones públicas que incrementen las ayudas para la modernización de nuestro parque móvil, cada vez más envejecido, y que estas ayudas sean también aplicables a la compra de vehículos usados, siempre y cuando el vehículo adquirido tenga una antigüedad no superior a los cinco años. Creemos que siempre será mejor cambiar un vehículo de quince años por uno de cinco, mucho más equipado con modernos sistemas ADAS de ayuda a la conducción.
Rafael Fernández-Chillón - Presidente de CEA Legaltech & Mobility
