Cada día, millones de trabajadores en España se suben a su coche, moto o bicicleta para ir al trabajo. Un trayecto que, en apariencia, no forma parte de la jornada laboral, pero que en términos de riesgo sí lo es.
Los accidentes in itinere —aquellos que ocurren en el desplazamiento de ida o vuelta al puesto de trabajo— representan uno de los principales focos de siniestralidad laboral en nuestro país y, sin embargo, siguen siendo el gran punto ciego de muchas empresas a la hora de diseñar sus planes de prevención.

La pregunta que debería hacerse toda empresa, independientemente de su tamaño o sector, es sencilla: ¿estamos gestionando el riesgo que asume el trabajador cuando sale de casa para ir al trabajo? La respuesta, en la mayoría de los casos, es que no. Y eso tiene consecuencias legales, económicas y humanas que conviene conocer.
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Rellena el cuestionario¿Qué es el accidente in itinere y por qué importa a las empresas?
El accidente in itinere es aquel que sufre un trabajador durante el trayecto habitual entre su domicilio y el centro de trabajo, o viceversa. La legislación española lo reconoce como accidente laboral a todos los efectos, lo que implica que la empresa asume una serie de responsabilidades y que el trabajador tiene derecho a todas las prestaciones correspondientes como si el accidente hubiera ocurrido dentro de la jornada.
Esto significa que un siniestro de tráfico ocurrido a las siete de la mañana, antes de que el empleado haya fichado, puede generar consecuencias directas para la empresa: incremento de la siniestralidad laboral, impacto en la cotización de la mutua, posibles investigaciones por parte de la Inspección de Trabajo y, en determinados casos, responsabilidad penal o civil si se acredita que la empresa no adoptó medidas preventivas adecuadas.
El accidente in itinere no es un problema menor. Según los datos del Ministerio de Trabajo, representa una parte significativa de los accidentes laborales con baja registrados cada año en España, y las consecuencias para las personas afectadas pueden ser graves e irreversibles.
El error más común: confundir el trayecto con tiempo libre
Una de las razones por las que los accidentes in itinere se gestionan de forma deficiente es la percepción de que el trabajador, una vez fuera del centro de trabajo, está en su esfera personal y la empresa no puede intervenir. Este planteamiento es comprensible, pero incompleto.
La prevención de riesgos laborales no se limita al espacio físico de la empresa. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales obliga a las organizaciones a identificar y gestionar todos los riesgos relacionados con la actividad laboral, y la jurisprudencia ha consolidado que el trayecto al trabajo forma parte de ese ámbito cuando se cumplen los requisitos legales.
La empresa no puede controlar si un trabajador conduce cansado, si toma una ruta alternativa o si sale con tiempo insuficiente. Pero sí puede actuar sobre los factores que contribuyen a ese riesgo: promover la cultura de seguridad vial, ofrecer formación específica sobre conducción segura, establecer políticas de uso responsable del vehículo, o incluso revisar los horarios para evitar que los trabajadores salgan en condiciones de fatiga o en franjas de mayor siniestralidad.
CASO REAL
Una empresa del sector logístico con más de 80 trabajadores detectó, tras un análisis de su siniestralidad, que varios de los accidentes laborales registrados en los últimos dos años habían ocurrido durante los desplazamientos al trabajo, especialmente en el turno de madrugada.
Con el apoyo de CEA Consultores en Seguridad Vial, se realizó un diagnóstico de movilidad laboral que identificó los factores de riesgo principales: horarios de salida en tramos de baja visibilidad, ausencia de formación en conducción nocturna y falta de sensibilización sobre la fatiga al volante.
Se diseñó un programa de formación específico para los trabajadores del turno de madrugada, se revisó la política interna de movilidad y se incluyó el riesgo in itinere en el plan de prevención de forma estructurada. En el año siguiente, los incidentes en trayecto se redujeron de forma notable, mejorando también la percepción de los trabajadores sobre el compromiso de la empresa con su seguridad.
Qué medidas puede adoptar una empresa para reducir los accidentes in itinere
La buena noticia es que existen medidas concretas, accesibles y eficaces que cualquier empresa puede implementar para reducir el riesgo vial de sus trabajadores en el trayecto al trabajo. No se trata de grandes inversiones, sino de integrar la seguridad vial en la cultura preventiva de la organización.
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Incluir el riesgo in itinere en la evaluación de riesgos laborales y en el plan de prevención de forma específica, no como un apartado genérico.
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Realizar formación en conducción segura y preventiva, adaptada al perfil de los trabajadores y a los vehículos que utilizan habitualmente.
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Sensibilizar sobre los factores de riesgo más frecuentes: fatiga, uso del móvil al volante, exceso de velocidad y conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas.
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Revisar los horarios de trabajo y las condiciones de salida para evitar que los empleados conduzcan en franjas de alto riesgo o con niveles de cansancio elevados.
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Establecer protocolos de comunicación y reporte cuando se produce un accidente in itinere, para poder analizar las causas y aprender de cada incidente.
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Fomentar el uso de transporte público o la movilidad sostenible como alternativa al vehículo privado, cuando sea viable.
Todas estas medidas, integradas dentro de un plan de seguridad vial laboral, no solo reducen la siniestralidad, sino que también mejoran el clima interno, refuerzan la imagen de la empresa como organización responsable y contribuyen a cumplir con las exigencias de la normativa de prevención.

La ISO 39001 y la gestión del riesgo vial laboral: una herramienta imprescindible
Para las empresas que quieren ir más allá del cumplimiento normativo y profesionalizar la gestión del riesgo vial, la ISO 39001 ofrece un marco estructurado y reconocido internacionalmente. Este estándar establece los requisitos para un sistema de gestión de la seguridad vial aplicable a cualquier organización, independientemente de su tamaño o actividad.
La ISO 39001 obliga a las empresas a identificar sus riesgos viales de forma sistemática, a establecer objetivos medibles de mejora y a revisar periódicamente sus resultados. El accidente in itinere forma parte natural de su ámbito de aplicación, lo que la convierte en una herramienta especialmente útil para las organizaciones que buscan reducir la siniestralidad de forma sostenida en el tiempo.
Implantar la ISO 39001 no es solo una cuestión de certificación. Es una forma de demostrar a trabajadores, clientes y organismos reguladores que la empresa toma en serio su responsabilidad en materia de seguridad vial y que cuenta con los procesos necesarios para gestionarla con rigor.
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Responsabilidad legal de la empresa ante un accidente in itinere
Desde el punto de vista jurídico, el accidente in itinere puede tener consecuencias significativas para la empresa si se demuestra que existían factores organizativos que contribuyeron al siniestro o que la entidad no había adoptado medidas preventivas razonables.
La Inspección de Trabajo puede iniciar una investigación cuando se produce un accidente laboral grave, incluyendo los que ocurren en el trayecto. Si se detecta que la empresa no había evaluado el riesgo in itinere, que no existía formación específica o que las condiciones de trabajo favorecían la conducción en situaciones de riesgo, pueden derivarse sanciones administrativas e incluso responsabilidades civiles o penales.
Además, la siniestralidad laboral tiene un impacto directo en las primas de la mutua de accidentes de trabajo, lo que genera un coste económico tangible para las empresas con índices de accidentalidad elevados. Actuar de forma preventiva no solo es una obligación legal, sino también una decisión inteligente desde el punto de vista económico.
El trayecto al trabajo también forma parte de la cultura preventiva
Más allá de los aspectos normativos y económicos, la gestión del riesgo in itinere es una cuestión de valores. Las empresas que cuidan la seguridad de sus trabajadores fuera del centro de trabajo envían un mensaje claro: el compromiso con la salud y la seguridad no termina cuando el empleado cruza la puerta.
Esta visión integral de la prevención contribuye a generar confianza, reduce el absentismo derivado de accidentes y mejora la percepción de los trabajadores sobre su empresa. En un contexto en el que la retención del talento y el bienestar laboral son factores cada vez más valorados, una política sólida de seguridad vial puede marcar una diferencia real.
El trayecto al trabajo no debería ser un punto ciego en la prevención de riesgos. Con los recursos adecuados, el asesoramiento correcto y una visión estratégica de la movilidad laboral, es posible convertir este ámbito en un área de mejora continua que beneficia a toda la organización.
En CEA Consultores en Seguridad Vial contamos con un equipo especializado en la gestión integral del riesgo vial laboral, incluyendo el accidente in itinere y la implantación de sistemas de gestión alineados con la ISO 39001. Acompañamos a las empresas desde el diagnóstico inicial hasta la formación de los trabajadores, la definición de procedimientos y el seguimiento de resultados. Si quieres reducir la siniestralidad en tu organización y cumplir con las exigencias normativas de forma eficaz, en CEA tenemos la experiencia y las herramientas para ayudarte.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un accidente in itinere y cuándo tiene la consideración de accidente laboral?
Es el accidente que sufre un trabajador durante el trayecto habitual entre su domicilio y el centro de trabajo. Se considera accidente laboral cuando se produce en el camino directo, sin desviaciones por motivos personales, y utilizando un medio de transporte razonable.
¿Tiene la empresa alguna responsabilidad en los accidentes in itinere?
Sí. Aunque la empresa no controla el trayecto, tiene obligación de evaluar este riesgo, incluirlo en su plan de prevención y adoptar medidas para reducirlo. La falta de actuación puede derivar en sanciones e incluso en responsabilidad civil o penal en casos graves.
¿Qué medidas concretas puede adoptar una empresa para prevenir los accidentes in itinere?
Entre las más eficaces se encuentran la formación en conducción segura, la sensibilización sobre fatiga y distracciones al volante, la revisión de horarios y condiciones de trabajo, y la inclusión del riesgo in itinere en la evaluación de riesgos laborales.
¿La ISO 39001 cubre el riesgo de accidente in itinere?
Sí. La ISO 39001 es aplicable a todos los riesgos viales relacionados con la actividad laboral, incluidos los trayectos de ida y vuelta al trabajo. Proporciona un marco estructurado para gestionar este riesgo de forma sistemática y medible.
¿Afecta el accidente in itinere a la cotización de la mutua de la empresa?
Sí. Los accidentes laborales, incluidos los in itinere, influyen en los índices de siniestralidad de la empresa, lo que puede repercutir en las primas de la mutua de accidentes de trabajo y generar un coste económico adicional para la organización.
Maribel Muñoz Villas – Directora Desarrollo de Negocio
