Una duda común entre los conductores es si el coche está estacionado, ¿pueden hacerme un control de alcoholemia? La respuesta depende de una serie de factores legales y de las circunstancias del momento. En este artículo aclararemos cuándo las autoridades pueden o no realizar una prueba de alcoholemia si el coche está estacionado, así como sus consecuencias.

La jurisprudencia establece que conducir implica manejar un vehículo con cierto desplazamiento, sin importar la distancia recorrida. Incluso maniobras mínimas, como estacionar o mover el coche unos metros, se consideran conducción. Según el artículo 379.2 del Código Penal, si esto ocurre en una vía pública y con una tasa de alcohol superior a la permitida, puede ser considerado una infracción administrativa o delito penal. La clave es que exista un movimiento bajo el control del conductor y que pueda generar un riesgo en la vía.
¿Pueden hacerme un control de alcoholemia si mi coche está estacionado?
Si el vehículo está correctamente estacionado, con el motor apagado y no existen indicios de conducción previa, accidente, infracción o intención inmediata de iniciar la marcha, la realización de una prueba de alcoholemia puede ser discutible.
La normativa española establece que, con carácter general, las autoridades no realizan controles de alcoholemia a vehículos correctamente estacionados y con el motor apagado. No obstante, esta situación cambia cuando existen indicios razonables de que el conductor acaba de conducir, va a iniciar la marcha o está implicado en una infracción o un accidente.
¿En qué casos sí pueden hacer la prueba?
Los agentes podrán requerir la prueba de alcoholemia cuando existan circunstancias que hagan pensar que el conductor va a poner el vehículo en circulación o lo ha conducido recientemente. Por ejemplo:
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Si está arrancando el motor.
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Si manipula la palanca de cambios o prepara el vehículo para circular.
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Si acaba de estacionar y los agentes han presenciado la maniobra.
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Si ha cometido una infracción de tráfico.
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Si está implicado en un accidente.
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Si presenta síntomas evidentes de conducir bajo los efectos del alcohol.
En estas situaciones, no es necesario que el vehículo esté circulando en ese preciso momento para que los agentes puedan solicitar la prueba.
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Diferencia entre estar estacionado y estar detenido
Es importante hacer una distinción clara entre estar estacionado y estar detenido en la vía pública. Si el coche está estacionado y el conductor parece estar listo para iniciar la marcha, esto podría considerarse como una situación de detención, lo que habilita a las autoridades solicitar un control de alcoholemia.
¿Cuál es la sanción si doy positivo en un control de alcoholemia?
La conducción con un nivel de alcohol en la sangre superior al permitido puede ser sancionada con una infracción administrativa o tratarse como un delito penal, por lo que relatamos los dos supuestos distintos.
Tasa de alcoholemia permitida en España
En España está permitido conducir con una tasa de alcoholemia que no llegue a los 0,25 mg/l en aire espirado (0,5 g/l de alcohol en sangre), una cantidad que se reduce a 0,15 mg/l (0,3 g/l) en el caso de conductores noveles y profesionales.
Si el consumo de alcohol se sitúa entre 0,25 mg/l y 0,6 mg/l en aire espirado, se considera una infracción administrativa muy grave (artículo 77 de la Ley de Tráfico). La sanción es de 500 €, pero aumenta a 1.000 € si el conductor reincide en un año o supera el doble del límite permitido. Además, se detraen 4 puntos si la tasa está entre 0,25 y 0,5 mg/l, y 6 puntos si supera los 0,5 mg/l. Si el resultado es positivo en drogas, también se restan 6 puntos.
Cuando un conductor ha ingerido alcohol o se aprecian síntomas, el Código Penal recoge este supuesto como tipo delictivo y en concreto el artículo 379 castiga al "que condujera un vehículo a motor o un ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas con penas de prisión de 3 a 6 meses o multa de 6 a 12 meses o con trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días y en cualquier caso privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años".
La lección más importante que debemos recordar es que nunca debemos conducir bajo los efectos del alcohol, independientemente de si el coche está estacionado o en movimiento. La seguridad vial es responsabilidad de todos, y conducir con alcohol en el cuerpo pone en riesgo tu vida y la de los demás. Si has estado bebiendo, la mejor decisión es siempre no conducir.
Mar López Monzón - Departamento de Comunicación

