Nos adentramos en uno de los trazados urbanísticos y monumentales más importantes de la ciudad. Salimos de la plaza de Pontejos, a espaldas de la Real Casa de Correos que mandó levantar Carlos III, y dos horas después terminamos frente a la Puerta de Alcalá.

Por el camino, el gran eje que los Borbones dibujaron sobre Madrid. En 1767 el conde de Aranda encargó a José de Hermosilla que convirtiera el prado de los Jerónimos, entonces una vaguada suburbana, en un paseo urbano. Hermosilla lo resolvió con tres fuentes de Ventura Rodríguez: Cibeles y Neptuno en los extremos, Apolo en el centro. Las dos primeras acabaron en el escudo sentimental de la ciudad. La tercera sigue ahí, en mitad del paseo, y casi nadie la mira.
Alrededor de ese eje, Carlos III fue colocando el Madrid de la Ilustración: el Real Jardín Botánico, el gabinete de ciencias naturales que Juan de Villanueva proyectó en 1785 y que hoy es el Museo del Prado, el Observatorio. La Puerta de Alcalá, que Sabatini levantó en 1778, cerraba la ciudad por el este. Todo ese conjunto es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2021 con el nombre de Paisaje de la Luz. El guía nos contará también alguna cosa que no se ve a simple vista, empezando por el secreto que guarda la propia Puerta de Alcalá.
Fecha: Domingo, 18 de octubre
Hora: 11 h.
Lugar: A determinar
Precio adulto: 12 € / persona
Aforo: 18 personas
