España va por detrás de los países europeos en la implantación de “tecnología salvavidas en las carreteras”. Con sistemas como el E-Call podríamos evitar que, cada hora y media, una persona muera víctima de un accidente de tráfico.
El Comisariado Europeo del Automóvil, la Fundación José Pons y la Cátedra de Seguridad Vial de la Universidad de Alcalá, en su misión de promover el avance y desarrollo en materia de Seguridad Vial, colaboraron junto con la Vicepresidencia Segunda y Consejería de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid en la celebración de la primera “Jornada Internacional sobre Gestión de Emergencias de Tráfico y Seguridad Vial”, con el único objetivo de establecer las bases de un sistema de emergencias médicas eficaz en lo referente a la siniestralidad vial.
Alfredo Prada, inauguró la jornada
“Es necesario crear una jurisdicción especializada en tráfico, con unos juzgados que unifiquen criterios, ayuden a mejorar las condiciones de seguridad y defiendan los derechos de las víctimas de los accidentes”, afirmó Alfredo Prada, vicepresidente Segundo y consejero de Justicia e interior de la Comunidad de Madrid. Prada, que participó en la Jornada, mostró el desacuerdo del Ejecutivo madrileño con una posible política de endurecimiento de las sanciones, abogando por una política de prevención, “que no culpabilice a los ciudadanos, sino que mejore las políticas de prevención y el aumento de las dotaciones policiales en el control del tráfico”.
El vicepresidente segundo aprovechó también la ocasión para pedir al Ministerio del Interior un traspaso en las competencias de tráfico a la Comunidad de Madrid. La petición era el incremento de los recursos adscritos a la región para evitar un aumento de los accidentes y los atascos kilométricos que se forman en la capital cada fin de semana, puentes o vacaciones.
Cada hora y media, una víctima en carretera
La inseguridad vial es una de las principales causas de mortalidad en España, que actualmente registra en nuestras carreteras, cada hora y media, una nueva víctima mortal. En concreto en la Comunidad de Madrid entre los años 1993 y 2004, 4.693 madrileños perdieron la vida y un total de 26.729 resultaron heridos graves en los 137.790 accidentes de tráfico registrados. Ante esta situación, la Comunidad de Madrid pretende ejercer un liderazgo firme en este campo y avanzar
progresivamente hacia un modelo de gestión eficaz en materia de Seguridad Vial que garantice la reducción de la siniestralidad, ofreciendo un mayor bienestar social a los madrileños.
Estudios científicos establecen que el 70% de las muertes en accidentes de tráfico se producen en los 20-30 minutos inmediatamente posteriores al accidente. Esto provoca la necesidad de diseñar sistemas de emergencia capaces de atender a las víctimas en esta franja de tiempo consiguiendo así salvar el máximo posible de vidas.
La efectividad del sistema E-CALL
La “Jornada Internacional sobre Gestión de Emergencias de Tráfico y Seguridad Vial” contó con la presencia de representantes y expertos de diversos países europeos, como Reino Unido, Finlandia, Holanda e incluso de la Comisión Europea, que analizaron los sistemas de emergencia implantados en sus países de origen y la eficacia de los mismos en la reducción del índice de
víctimas mortales en los accidentes de tráfico.
La actuación eficaz durante la primera hora, denominada “Hora de Oro”, después del accidente, constituye una de las claves en la reducción de la siniestralidad vial. El sistema E-Call lleva años funcionando en países como Finlandia, Suecia o Eslovenia. Por ejemplo, en Finlandia, durante el primer año de su implementación, se redujo en un 10 por ciento el número de accidentes mortales.
Nuestro país es el quinto estado europeo con mayor número de víctimas mortales en carretera: una cada hora y media, cinco mil al año, y todavía no ha firmado un acuerdo que podría haber supuesto un auténtico empujón a la implantación de sistemas como el E-Call.
Según los expertos, el E-Call y sistemas similares contribuirían a salvar hasta un total de 2.500 vidas al año. Los costes del tráfico se recortarían en unos 26.000 millones de euros. Los servicios de emergencia tardarían la mitad en llegar al lugar del accidente. Además, los atascos se reducirían en un 20 por ciento. |