El Jaguar X – Type tienen dos argumentos básicos para ser una nueva referencia: por una parte, supone la "popularización" de esta firma, hasta ahora reservada a unos pocos afortunados, con un precio que hace accesible a muchos el disfrutar de su primer Jaguar, sin restar ni un ápice la calidad y la sensación de lujo en su interior. A fin de cuentas es un Jaguar. Y en segundo lugar, la tracción permanente a las 4 ruedas, disponible en los motores 2.5 y 3.0 litros, que reparte la potencia según las condiciones (en condiciones normales, el reparto es 40% eje delantero y 60% eje trasero).
Jaguar comercializa tres acabados, el V6 básico, el Executive y el Sport, que, según los motores, varía el equipamiento, la tracción y el cambio. La versión más económica ya incluye de serie control de tracción; airbags delanteros, laterales y de cabeza; ABS; climatización automática; equipo Alpine de 140 W; alarma perimétrica...
En cuanto a los propulsores, disponen del 2.1 l. V6 24 válvulas con 154 CV (unidad probada) con tracción delantera. Le sigue un 2.5 l. V6 de 194 caballos, con tracción 4. Y completa los motores el 3.0 V6 con 231 CV, con la tracción a las 4 ruedas. Los tres motores están disponibles en cambio manual de 5 velocidades o automático.
El interior respira elegancia por los cuatro costados, con guarnecidos de madera de arce, asientos de cuero (opcional), ajustes electrónicos de asientos... con un silencio en marcha difícil de superar. Aunque el techo es un poco bajo, cinco adultos viajan sin problemas en su interior, con un maletero que permite cargar hasta 452 litros, sin que la boca le reste capacidad de acceso.
Una belleza estética fuera de dudas, un ambiente interior propio del más refinado "gentleman", un precio accesible, un buen equipamiento en seguridad y en confort interior, y un comportamiento intachable incluso en las condiciones más exigentes.