AutoCEA.– Un alto número de accidentes se producen en carreteras secundarias, en las que el conductor se confía en algunas ocasiones en exceso. ¿Cómo tienen previsto actuar? ¿No sería necesario incrementar el número de efectivos en estas vías?
Federico Fernández– Nos gustaría que hubiera muchos más Guardias Civiles de Tráfico, pero no nos engañemos, los efectivos policiales son escasos, en España y en todos los países. No puede haber un guardía detrás de cada conductor.
Por otro lado, un estudio de la DGT ha concluido que no llega al 40% el porcentaje de accidentes en los que están implicados vehículos de una provincia diferente a la de aquélla donde se ha producido el suceso. Por ello, se puede decir que el mayor riesgo lo tiene la gente que pasa todos los días por los mismos sitios y conoce la carretera, quizás debido a un exceso de confianza.
AutoCEA.– ¿Tienen previsto tomar medidas para solventar los puntos negros? ¿Van a publicar el mapa, así
como su señalización? CEA solicitó en el 2004 esta opción, pero a día de hoy y pese al interés mostrado por el director
general, no se sabe nada...
Federico Fernández– La relación de puntos negros figura en la página web de la DGT. Eliminarlos es responsabilidad
de los titulares de las vías, no de Tráfico, aunque sería bueno y positivo alertar a los conductores que se aproximan
a ellos con señalización vertical. Realizar una obra para corregir el trazado de la carretera en un punto negro lleva un período de años. Mejorar la señalización conlleva muchos trámites pero es un proceso más breve. Avisar de que circulamos por un tramo donde se han concentrado los accidentes es positivo para el conductor, y para las Administraciones titulares de las carreteras que están haciendo una buena labor que se ve poco porque necesita tiempo para ejecutarse.
AutoCEA.– ¿Considera que el mantenimiento de las vías es el adecuado?
Federico Fernández– El objetivo que marca el propio plan estratégico de infraestructuras viene a decir que lo
ideal sería dedicar el 2% anualmente del valor patrimonial de lo que valen las estructuras para el mantenimiento. Nos vamos acercando, pero todavía no llegamos. El tema es que no basta con que lo haga el Estado en la red de carreteras, es verdad que es la que más tráfico soporta, pero las carreteras que son titularidad de los ayuntamientos, de la administración local, de las diputaciones constituyen la mayor parte de la red. Si no hay un mantenimiento adecuado en la red de diputaciones, seguiremos viendo que las autopistas y autovías tienen cada vez carreteras más seguras y sin embargo, las carreteras convencionales es donde se concentra el mayor riesgo y se producen los accidentes más graves.
Con el mantenimiento de la vía hay que llegar a todos los niveles de la Administración y no es fácil. |