AutoCEA.– ¿Han hecho una valoración de un posible exceso de conductores a los que indemnizar, tras los últimos datos de pérdidas de puntos que han hecho públicos desde la DGT?
E.P.– Ser líderes en el mercado del producto nos permite saber qué tipo de respuesta
tiene cada cliente, y eso nos da una ventaja añadida para poder decidir si la siniestralidad sería un problema o si se tienen que adaptar las tarifas a esa siniestralidad. Hoy por hoy,
es muy difícil prever que va a pasar. Actualmente, parece ser que el conductor profesional sumaba el 18 por ciento de pérdidas de puntos y el resto corresponde a los particulares, cosa que ya me esperaba.
AutoCEA.– ¿Qué se puede decir a los conductores que puedan ver en este tipo de seguros la panacea del enriquecimiento?
E.P.– Por definición el seguro nunca debe provocar enriquecimiento, sino suplir unas necesidades como consecuencia de un siniestro. Para no transgredir ese principio, Orbita
pide, en el momento de la contratación, una justificación de los ingresos del conductor y también existen unos limites en capitales y garantías dependiendo del perfil. No obstante,
por lo que estamos viendo, no hay ningún comportamiento extraño que pueda hacer que vigilemos
más atentamente.
AutoCEA.– ¿Cree que son muy diferentes las necesidades de un conductor español respecto a las de un europeo, o es que realmente somos peores conductores?
E.P.– Más o menos somos muy parecidos. Siempre estamos hablando de cifras de víctimas de tráfico, y España está por encima de la media del índice de siniestralidad europeo, pero
no creo que seamos tan distintos. En el conductor profesional no encontramos prácticamente diferencia, de hecho, nosotros teníamos más o menos nuestros miedos a los conductores extranjeros que entraban a trabajar en este país, y vemos que no se ha elevado la siniestralidad. |