Los concesionarios somos los bancos de las fábricas
Romero-Haupold nos desgrana en estas páginas su visión sobre el estado actual y el futuro del sector automovilístico, sobre todo
en lo que se refiere al apartado de ventas, y qué opinan y cómo están actuando los responsables de los concesionarios en esta coyuntura de crisis ante los cambios de hábitos de los consumidores, las ayudas de las administraciones o la subida del IVA.
La actividad empresarial de automoción, como en la de otros tantos sectores, está viviendo unos tiempos en los que es necesario tomar medidas que permitan que la producción y las ventas no decaigan. Desde Faconauto, abogan por la necesidad de mantener las ayudas públicas, y más ahora con la subida del IVA, que va a suponer que los consumidores tengan menor capacidad económica para adquirir vehículos.
AUTOCEA: ¿Qué ha significado el Plan 2000E para la incentivación de venta de coches en España? ¿Qué
tipo de efecto tendrá la finalización del mismo?
Antonio Romero-Haupold: Nosotros estuvimos luchando mucho tiempo con el Gobierno Central y los Autonómicos para que terminasen el Plan VIVE y el Plan VIVE II y, al final, se cambió, primero en Navarra por el Plan E o Plan de Ayudas Directas, y,
después, en el resto de España. La respuesta que ha tenido ha sido superior a la esperada, entre otras razones porque creo que el año pasado había miedo empantanado, lo que provocó que las ventas subiesen más de lo previsto, pero probablemente estemos en una situación de "rebote de gato muerto", como suelen decir los americanos. Si tiras un gato desde un edificio, el gato cae al suelo,
es decir, toca fondo y rebota. Esto es lo que ha pasado unos meses, que la venta ha empezado a subir, pero no ha tenido fuerza suficiente como para seguir creciendo. La caída que ha experimentado Alemania en el último mes, del 30%, nos deja claro que cuando quiten las ayudas en España nosotros vamos a caer también, quizá en un 30%.
AUTOCEA: ¿Qué repercusión cree que puede tener la próxima subida del IVA en la venta de vehículos?
A.R: Si a todo lo señalado anteriormente se suma el efecto IVA, de subida en 2 puntos, vamos a tener una ciclogénesis explosiva. Y además, sumando los tipos de interés, que probablemente suban en el segundo tercio del año, será malo para los clientes porque van a perder la capacidad que tienen ahora de comprar coches y será malo para nosotros, los concesionarios, que ya despedimos el año pasado a 30.000 personas. Esa sangría la conseguimos parar gracias a la ayuda, y es que son 75 millones de euros los que se recaudaron de más gracias al Plan E. Todo esto se va a perder, y va a haber un déficit mayor por haber cambiado la política del Plan.
AUTOCEA: ¿Se han visto los concesionarios respaldados por las marcas durante la crisis? ¿En qué medida?
A.R: Hemos pasado de concesionarios a ser los bancos de las fábricas. Esto es muy importante, y tiene una repercusión muy significativa también sobre los clientes, porque eso lo pagan todo ellos. Cuando hace 30 años se montaba un concesionario en España, llegaban el fabricante y su banco y le daban crédito para tener 300 coches en stock. Ahora, la situación es la contraria; para tener ese stock, hay que hipotecar la casa, los bienes inmuebles, los concesionarios; avalar con las propiedades al banco para tener los coches. En España hay 28.500 millones de euros en líneas de crédito de coches, lo que suponen 5 billones de las antiguas pesetas. El Gobierno, para salvar a los bancos, necesitaba 30.000 millones de euros, que es la misma cantidad. ¿Es necesario tener líneas de crédito por 30.000 millones de euros para comprar coches? No. Con un billón de pesetas es suficiente. Los otros cuatro los ponemos nosotros siendo los bancos de las fábricas. Éstas producen más de lo necesario y nosotros siempre estamos comprando y pagando por adelantado, así que somos los bancos de las fábricas.
¿Cuánto vale una marca de coches? 1.000 millones de euros. ¿Cuánta capacidad financiera tienen los concesionarios de esa marca?
10.000 millones de euros. Somos los bancos de las fábricas.
Además, hay un dato especialmente curioso, que es el asunto de las campañas. Todas hablan de: ”Cómpreselo desde… desde… desde…”, de
tal forma que los concesionarios compran los coches a 15.000 euros pero los venden a 10.000, y te dicen que están haciendo una campaña. Si tú lanzas una, lo haces una vez y la cortas. Esto lo hace más de una marca; no siempre todas las marcas.
Compras coches a 15.000 y vendes a 10.000 y, luego, tardan dos meses en devolverte 5.500. Al final ganas 500, por lo que lo ideal sería comprar a 10.000 y vender a 10.500. Pero esa maniobra de la campaña es una financiación de los centros, de esos 5 billones de pesetas. ¿Es eso igual que las hipotecas subprime? Porque, claro, ese banco coge esos 15.000 € y los tituliza y dice ‘‘te vendo
al mercado esto que vale 15.000’’, pero eso vale 15.000 porque usted dice que vale 15.000, aunque vale 10.000 porque el cliente lo compra por 10.000. Ahí hay un problema. Es lo que decía: somos bancos de las fábricas; es el quid de la cuestión.
También destaca otro tema, el de los bonus. Como decía Obama en su discurso: “El éxito hay que medirlo por la rentabilidad y no por el volumen”. Las flotas de renting, rent a car, kilómetro 0 etc, eran un cuarto del volumen de ventas de España. Esas flotas se venden perdiendo dinero; las fábricas decían que vendían esos coches perdiendo dinero. Los clientes de los demás coches pierden dinero, porque, para poder perder con una venta de coche, tienes que ganar con las otras tres, porque, si no, es absurdo. Por eso están subvencionando con las ventas a particulares, las ventas rent a car. ¿Quién gana algo o se beneficia con esto? Quien se lleva el bonus, que es la multinacional de turno. El futuro ha de ser que en todo se gane dinero. No puede ser que las fábricas ganen dinero con la financiación de las multinacionales; los concesionarios no ganen dinero con la venta del coche sino con la financieras;
las financieras no ganen dinero con su comisión sino con los seguros de protección de pago para los coches; los seguros de protección
de pago no ganen dinero con su comisión sino en la postventa de los concesionarios... Lo normal sería que las fábricas ganasen dinero haciendo coches, nosotros vendiéndolos, y los seguros y financieras con sus comisiones. Esta historia la saben todos, pero sigue para adelante, hasta que llega la quiebra de una de las multinacionales.