Recibir una multa de tráfico por una infracción que no has cometido puede ser la primera señal de un problema mucho más serio: que alguien esté utilizando una matrícula idéntica a la de tu vehículo. La duplicación fraudulenta de matrículas no solo provoca sanciones administrativas, sino que puede derivar en graves consecuencias legales si el coche clonado se ve implicado en un accidente dándose a la fuga o se utiliza para cometer un delito.







