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Hielo, lluvia, nieve, granizo, de noche a las 18 horas, así es el invierno. A pesar de que a todo el mundo le afecta, los automovilistas lo tienen aún más difícil si cabe. Quizá no conozca que hacer en carretera si circulando por carretera se desata un temporal. Desde CEA le ofrecemos una serie de consejos para no quedarse tirado en la durante la época de frío y llevar su vehículo perfectamente equipado. Por Lorena Martín García

Es fundamenta que durante la época invernal tenga su coche a punto y preparado ante cualquier imprevisto que pueda suceder. Por ello, es casi imprescindible que durante esta época del año reviste su vehículo. Hay que fijarse principalmente en el sistema de refrigeración, los niveles de líquido anticongelante, comprobar que se llevan los neumáticos en perfecto estado para que agarren al pavimento (sino es así, hay que proceder al cambio) así como el alumbrado y los frenos. Bien es sabido, que esta época las lluvias son más abundantes, por lo que, hay que comprobar también el estado de las escobillas. Además, es recomendable añadir un poco de anticongelante al líquido limpiaparabrisas. Es bueno que en la circulación se llene el depósito, nunca sabe cuando un gran volumen de nieve puede detener su marcha.

Otros aparatos que CEA recomienda llevar en el vehículo son las cadenas. Y es que la nieve es el gran enemigo del automovilista. Además de que el vehículo puede hacer extraños por la falta de adherencia al pavimento, al aparcar también hay que dejar los limpiaparabrisas levantados. Esta medida se hace para evitar que el peso de la nieve rompa los limpiaparabrisas. También, llevar un rascador siempre es interesante ya que quita el hielo de los cristales congelados, y si además se nos congela la cerradura, se debe calentar la llave con un mechero e introducirla lentamente.

Lluvia

Es muy probable que es la época invernal las lluvias sean muy abundantes, por lo que una serie de consejos de conducción con lluvia siempre vienen bien. Es recomendable que si circula con su vehículo por una zona anegada por agua, circule lentamente y en primera para evitar que el motor se moje y se pare. Tenga especial cuidaqdo con los frenos ya que no suelen funcionar correctamente cuando las ruedas están empapadas. Evite tramos inundados y si el agua le llega más allá de las rodillas abandone el vehículo. Además, el coche puede producir el llamado efecto aquaplaning, que es uno de los más peligrosos(deslizamiento y descontrol del coche). Si se ha producido, levante suavemente el pie del acelerador y sujete con fuerza el volante, pero nunca frene.

En caso de la lluvia no sea tan fuerte, tenga en cuenta que las primeras gotas mezcladas con el polvo y la suciedad de la calzada convierten el firme en deslizante, por lo que hay que conducir en vehículo con mucha precaución. Por lo tanto, aumente la distancia de seguridad entre los vehículos y reduzca la velocidad.

Niebla

Al igual que con la lluvia, la niebla es un gran impedimento para una conducción segura. Lo primero que se debe hacer al circular por una zona de bancos de niebla es aumentar la distancia de seguridad, reducir la velocidad, encender las luces antiniebla y circular fijándose, principalmente, en las líneas de la carretera.

Viento

Cuando el viento sopla excesivamente fuerte, debe aminorar la velocidad del vehículo y sujetar con firmeza el volante, especialmente si se está adelantando a un vehículo de gran tamaño. En estas situaciones, mantenga un elevado número de revoluciones en el coche para que la fuerza del motor ayude a mantener la trayectoria.

Todo Terreno

Si se conduce además un todo terreno en condiciones adversas hay que tener en cuenta otra serie de puntos. Se debe evitar realizar vadeos (pasos por agua). Si no queda más remedio hay que tener en cuenta estos consejos:

  • Inspeccionar el punto de entrada. La profundidad de un río se sabe analizando los rizos del agua al chocar con el fondo. Si no hay rizos, es una zona profunda.
  • Ponga siempre las marchas cortas.
  • Si la corriente es fuerte, ate el coche con una eslinga al vehículo de detrás.
  • Al salir del agua, hay que secar los frenos realizando frenadas cortas, rápidas e intermitentes.
Si está ante una zanja, lo mejor es pasarla en diagonal y muy lentamente. Si circula sobre barro recuerde que es importante frenar con mucha suavidad y anticipación. El sistema antibloqueo de frenos (ABS) que de tantos problemas nos puede sacar, cuando aparece el barro, puede convertirse en uno de nuestros peores enemigos. La suavidad en el manejo del coche puede evitarlo.

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